Esta palabra de origen sirio o caldeo la encontramos tres veces en el Nuevo Testamento (Mr. 14:36; Ro. 8:15; Gá. 4:6), y en cada caso es seguido por su equivalente griego, que traducido es "padre". Es un término que expresa cálido afecto y fiel confianza . En nuestro idioma no existe una traducción perfecta. Pasó a los idiomas europeos como un término eclesiástico, "abad".
Diccionario Biblico Easton's 1897
0 comentarios:
ESCRIBIR UN COMENTARIO