SALVADO Y SANTIFICADO POR LA FE

Dr. Neil T. Anderson
Ministerios Libertad en Cristo

Pablo dice en Romanos 6:6 : "nuestro viejo hombre fue crucificado" (tiempo pasado). Tratamos muchas veces de hacer morir al viejo hombre pero no lo logramos. ¿Por qué? Porque ya está muerto. Debido a que muchos cristianos no viven la vida abundante, razonan incorrectamente: "¿Qué experiencia debería tener para que esto fuera verdad?". Lo único que tenía que ocurrir sucedió hace casi dos mil años, y la única forma de entrar en esa experiencia es la fe.

Un estimado pastor que oyó de mi ministerio me pidió una entrevista. Dijo: He luchado veintidos años en el ministerio y finalmente pienso que sé la respuesta. En mis devociones leí el siguiente pasaje: "Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios" (Colosenses 3:3). Es así, ¿verdad?

Le aseguré que así era y luego preguntó: ¿Cómo lo hago?

Le sugerí que leyera el pasaje con más lentitud. Este apreciado hombre había estado veintidós años tratando de llegar a ser lo que ya era, y esto ocurre con muchos creyentes. No podemos hacer por nuestro propio empeño lo que Cristo ya ha hecho por nosotros.

Demasiados cristianos tratan de mostrar que la Biblia es la verdad por medio de su forma de vida. Nunca les resultará. Aceptamos que lo que Dios dice es la verdad y vivimos en conformidad con ello por la fe y eso obrará en nuestra experiencia. Si tratamos de verificarlo por medio de nuestra experiencia, nunca lo lograremos. Pablo señala la inutilidad de ese modo de pensar en Gálatas 3 : 2 - 3: "Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" Somo salvos por la fe y andamos o vivimos por la fe. Hemos sido santificados por la fe y seguimos siendo santificados por la fe y sólo por la fe. No somos salvos ni santificados por nuestra conducta sino por la forma en que creemos.

La obra expiatoria de Cristo cambia a los pecadores en santos. El cambio radical, la regeneración, se efectúa en el momento de la salvación. El cambio posterior en el andar diario del creyente sigue durante toda la vida. Sin embargo, la obra progesiva de la santificación, sólo es eficaz cuando se realiza la transformación interna radical por medio de la regeneración y se apropia por la fe.

Como cristiano nuevo eras como un pedazo de carbón: sin atractivo, frágil y sucio al tocarlo. Sin embargo, con el tiempo y la presión, el carbón se endurece y se hace hermoso. Aunque el trozo original de carbón no es un diamante, contiene todas las sustancias necesarias para ser un diamante. Ahora mismo eres un diamante en bruto, pero dado el tiempo y la presión, serás como un diamante que revela la gloria de Dios.

Anthony Hoekema comenta: "Vosotros sois nuevas criaturas ahora. No del todo nueva, pero genuinamente nueva. Nosotros los creyentes debemos vernos de esta manera: ya no somos esclavos del pecado, depravados e incapacitados, sino como los que hemos sido creados de nuevo en Jesucristo".

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