RECHAZAN CONVERTIRSE EN COMPLICES

¿Qué puede hacerse cuando, en solo un país, un cuarenta por ciento de niñas entre los nueve y los dieciocho años son prostitutas? ¿Y cuando un treinta y siete por ciento de jovencitas de último año de secundaria abandona los estudios para criar a su hijo, cuyo padre no volverá a ver jamás?

En su ayuda
Para Luc Gnowa, secretario general de la Sociedad Bíblica del Camerún, solamente hay una respuesta: la Sociedad Bíblica debe salir en ayuda de estas jovencitas que a veces son niñas ellas mismas también.

«Es una situación trágica que no deja de molestarnos», dice. «Estas jovencitas que tienen hijos, cuando a una edad tan tierna quedan abandonadas sin los medios para satisfacer sus propias necesidades ni las de sus criaturas. Corren el riesgo de terminar como prostitutas. Y luego estas prostitutas venden sus cuerpos a cambio de unas pocas monedas, arriesgándose a enfermedades, e incluso a ataques cuando trabajan a altas horas de la noche.

«Como organización misionera tenemos que intervenir. Estas niñas son importantes para Dios y merecen ayuda. Algunas de ellas sienten verdadera sed de la Palabra de Dios. ¡Si continuamos sin hacer nada, nos convertimos en cómplices! Y un día el Señor nos preguntará qué hicimos ante esta situación».

Proyecto integral
La preocupación de la Sociedad Bíblica ante este problema condujo a un proyecto integral llamado Ester. El propósito es el de motivar a las mujeres cristianas de todas las denominaciones para que sean voluntarias y trabajen con la Sociedad Bíblica entre un público femenino muy específico.

Los objetivos principales son los de unir a los miembros de la red en oración, para crear una estructura en la que madres adolescentes y víctimas de explotaciones sexuales puedan comunicarse, apoyarse mutuamente e interactuar con las Escrituras.

Las madres adolescentes y las prostitutas que tengan interés en la Palabra de Dios, la recibirán, adaptada según sea necesario, con la capacitación pertinente que las ayude a satisfacer sus necesidades, en un ambiente amoroso de prestar oídos.

También se ofrecerá ayuda social, psicológica y espiritual.

Una existencia nueva
La idea, entonces, es realmente la de transformar vidas al llevarles la Palabra de Dios a estas mujeres que tanto la necesitan, pero también darles los medios para que comiencen una existencia nueva en todas las esferas de sus vidas.

Las mujeres que participan en el proyecto Ester brindan toda la ayuda que puedan de acuerdo con la disponibilidad que tengan, en el ámbito que mejor les conviene y con los medios con los que cuentan.

Un futuro feliz
El señor Gnowa se alegra al ver la cantidad de mujeres cristianas que participan en este proyecto. Sueña con que, en diez o veinte años, se reduzca radicalmente la prostitución en el Camerún. Su sueño es que los padres no sigan enviando a sus hijos a las calles, como pasa en estos momentos.

Para que todas estas niñas que han sido traumatizadas por la violencia, la violación, el abandono y el conflicto, tengan un futuro feliz y tranquilo. ¡Que continuemos en oración y en acción para hacer que este sueño se convierta en realidad!

http://labibliaweb.com

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